Ensayos sobre la experiencia de estar vivo, agrupados por eje.
El funcionamiento interno: pensamiento, emoción, ansiedad, los estados que habitamos sin elegirlos.
Cuatro figuras distintas, cada una con su propia manera de relacionarse con la verdad.
Dos niños jugaban a los piratas. Donde yo veía bancas, ellos veían un barco en tormenta.
Bataille, la parte maldita, y por qué lo que hace memorable a alguien es su exceso.
Cuando la exigencia no deja espacio para encontrarse.
Sartre y una historia real sobre elegir sin una garantía.
Fantasía, cuerpo y lo que dejamos fuera para volver respetable el deseo.
Cómo expresiones que ya existían recuperan algo de la historia que habían olvidado.
No hay un yo previo a las influencias. Lo propio aparece fallando en reproducirlas.
El mandato silencioso de sostener una imagen de coherencia total.
Una pregunta sin respuesta inmediata puede ser más valiosa que una explicación perfecta.
La neurosis de gestionar anticipadamente lo que todavía no ha pasado.
La IA va a desplazarnos. La pregunta incómoda no es qué haríamos con el tiempo.
Rumiar es la forma más sofisticada de darle la espalda al problema.
A veces la palabra justa es ninguna.
La atención es la forma en que estamos presentes en el mundo.
Una idea nueva sobre pensamiento, emoción y lo que habitamos sin elegir, cada semana.
El territorio de los otros: amor, amistad, conflicto, soledad, y todo lo que se juega entre dos.
Detrás de la frase a veces aparece un niño con la autoestima por los suelos.
Sobre el arquetipo del Héroe y la fantasía de que ayudar nos exime de atender lo propio.
Sobre el mito de Eco y Narciso, y lo que soportamos en pareja.
Ese esencial deporte nacional de elevar tu talla hasta que deja de pertenecerte.
Lo que uno hace mientras el otro llega tarde también es una decisión.
Mantener el vínculo con quien murió puede ser una forma válida de vivir la pérdida.
Una conversación imaginaria con Platón, jugada como partida de ajedrez, sobre el amor que asciende.
Una adolescente decide qué estudiar. Algunas opciones les gustan más que otras a sus padres.
¿No soy suficiente para el vínculo?
No es el instinto primitivo de quien no ha madurado lo suficiente.
Organizar la vida entera alrededor de no decepcionar a nadie tiene un costo.
La contradicción que transforma no es la que se configura.
Homenaje a Abel González, filósofo de Viña del Mar.
La frase más destructiva en una relación esconde una creencia sobre el amor.
Lo que crece sin permiso muchas veces es lo que nos mantiene vivos.
Una necesidad más antigua que cualquier credo.
Una disculpa con justificación adentro es una negociación.
Nuevas reflexiones sobre amor, amistad y todo lo que se juega entre dos, cada semana.
Las preguntas grandes: propósito, valores, pérdida, y lo que hace que algo valga la pena.
El síntoma de una época que volvió el tiempo mismo consumible y desechable.
Guardé un reloj para una ocasión especial y, cuando llegó, se había quedado sin pilas.
Nietzsche, Lyotard, y el disco Deseo, carne y voluntad de Candelabro.
El peligro nunca estuvo en la profundidad. Estuvo siempre en la prisa por volver.
Martirio y sacrificio como dos estructuras psíquicas frente a la decepción.
Lo que una imagen de sufrimiento extremo hace después de que el sufrimiento termina.
"Soy súper ansioso", dijo más de la mitad de la mesa. La diferencia con "me pongo ansioso" no es mínima.
Pinto para darle forma a mi tristeza, a los días atrincherados en las sombras.
El día en que la imaginación se quedó más pequeña que el mundo.
No tememos tanto a la muerte como al sufrimiento que puede precederla.
Si hubiera sabido antes que soy autista, ¿habría vivido distinto?
No es el alcohólico genial. Es alguien que aprendió a mirar sin glosa.
La imagen más conocida del Sí-mismo junguiano es la mandala. Quizás sea la más equivocada.
Su silencio dice algo que ninguna teoría del trauma alcanza a explicar.
El sentido no es un escudo contra la muerte: emerge de ella.
La mente que duda es la única que sigue abierta a aprender.
Nuevas ideas sobre propósito, valores y lo que hace que algo valga la pena, cada semana.
La condición de estar vivos: el tiempo, el cuerpo, la libertad, la finitud y el asombro.
Porque siempre hay algo que se escapa entre los barrotes.
Un relato personal sobre aprender a vivir lo que uno no espera.
Heidegger, Giegerich, y por qué ceder no siempre calma las cosas.
Confundimos una conducta que nos incomoda con un perfil psicológico completo.
Un amigo, con la mejor intención, le dice que la solución es un exorcismo.
Esther Greenwood imagina su vida como una higuera cuyas ramas están cargadas de frutos, cada uno con una existencia diferente.
Pueden entenderse a la perfección, y aun así, no gobernarse en lo absoluto.
Una palabra que puede significar cualquier cosa no significa nada.
Producimos registros sin recordarlos, escuchamos sin detenernos.
Cuanto más se expande el espacio, más se vacía el mundo que le importa.
Estar en todo lo suficiente para no tener que irse.
En 1959 un diagnóstico terminal le dio a Anthony Burgess un año de vida.
Vivimos en dos ciudades al mismo tiempo.
La decepción es más vieja, honda e interesante de lo que creemos.
La soledad no es un error que haya que corregir.
Una le ocurre al cuerpo. La otra, si tenemos suerte, la hacemos nosotros.
Nuevas reflexiones sobre el tiempo, el cuerpo y la condición de estar vivos, cada semana.